La Brasa y Mariátegui (1925-1930)

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Daniel Guzmán

UNSE-Biblioteca Sarmiento-Proyecto Historia de las ideas en el NOA-Santiago del Estero – danniel672010@hotmail.com

Introducción

Los estudios actuales sobre La Brasa responden a dos lecturas distintas sobre el grupo. En la primera Alberto Tasso en su último estudio sobre el grupo (2014), realiza un recorrido por todos los grandes debates que La Brasa impulsó, que son muchos porque atravesó distintos momentos históricos en la historia de las ideas en la provincia. Y destaca la construcción de “redes de comunicación”1, entre Santiago y la metrópoli, un objetivo que se cumplió durante un tiempo largo de logros, y el resultado fue que la provincia marcho en paralelo con las capitales culturales del país. Luego están los estudios de Ana Martínez, sobre este grupo al cual compara con “una especie de secretaria de cultura”2, por la cantidad de emprendimientos culturales que llevaran adelante en esos años., para Martínez los brasistas son el traspaso de un tipo de diletante cultural que era el notable, un letrado apegado a su blasón social, más que a su creación artística,  a otro más moderno, el intelectual, proceso que pone en relación con otros cambios estructurales de Santiago en las primeras décadas del siglo XX. Para nuestro trabajo, ubicamos a la citada agrupación como una facción de los grupos intelectuales que la Reforma Universitaria había creado en Santiago del Estero desde 1918.  En otro trabajo aborde la relación de La Brasa y la Reforma Universitaria, pero si es necesario decir, que hubo dos grupos reformistas locales en 1925 en el momento de nacer el citado cenáculo. Los que operaban en la “Sociedad Sarmiento”3, y que tenían afinidades con los nacionalistas culturales de Tucumán, y de Santiago; y los que militaron en el Asociacionismo una formación reformista numerosa y con contactos con el PS, y los sectores obreros.

*1.Tasso, Alberto (2014),Un caso de localismo globalizado. La Brasa de Santiago del Estero” (1925-1950), Coloquio La Pampa, la Selva el Ande. ISES-UNT. 25 a 26 de Junio 2014, San Miguel de Tucumán, p 13.

  1. Martínez, Ana (2013), Cultura, sociedad y poder en la Argentina. La modernización periférica de Santiago del Estero, EDUNSE, Santiago del Estero, p.50.

3.Guzmán, Daniel (2014), “La Brasa y la Reforma Universitaria 1925-1930”, en Carreras, Gustavo (Comp.), Historia de las ideas en Santiago del Estero en el siglo XX, Al Margen, La Plata, p 317.

Mariátegui en  Santiago del Estero

Ambos grupos reformistas eran americanistas, como todas las agrupaciones intelectuales locales que convivieron con La Brasa, por lo que el telón de fondo en el que surgió esta formación cultural, fue el americanismo, como una ideología que atraviesa toda esta primera parte del recorrido brasista. Por lo tanto, La Brasa estuvo formada  por reformistas asociacionistas, en su gran mayoría, y pocos nacionalistas culturales, hasta quedar estos últimos relegados ante la hegemonía asociacionista. Su particularidad fue que se ligaron a la red aprista, latinoamericanista,  y mariateguiana, estableciendo conexiones con Tucumán, Salta, y Jujuy. De esta manera tuvieron un ideario identitario, y social, pues no sólo buscaron integrar la identidad de la provincia  a la región, sino organizaron la educación popular, y colaboraron con los sectores populares en la intervención política. Fue un centro cultural formado por universitarios reformistas, y artistas y escritores americanistas, que con el tiempo sumaron a más intelectuales interesados en los proyectos de cambio que impulsaron. Bernardo Canal Feijóo, uno de los líderes de La Brasa, estuvo muy ligado a la vanguardia americanista del Rio de la Plata. El epistolario de Canal, nos muestra esos contactos, y  nos ofrece un panorama de cuáles fueron las políticas de Canal en la citada red. Por la carta de Evar Mendez a Canal de 1944, el primero le relata que los tiempos de la vanguardia fueron de “lucha por el arte y nobles ideas”4. Una de esas ideas pudieron ser las que provenían del Perú, la relación de Canal, con el peruano Juan Parra del Riego, y los uruguayos Pedro Ipuche, Vicente Maglio, y Carlos Sabat, en 1922, tuvo como rasgo la “rebeldía”5 que este grupo reflejo a través de  un americanismo muy ligado al mundo andino. La carta de Tristán Marof, un seguidor de Mariátegui, a Canal, lo aproxima a este a la red del Amauta. Marof le dedica un “homenaje”6  al intelectual santiagueño, sospecho por la tarea de Canal por difundir a Mariátegui en su provincia, y nos da pistas de los nexos de las ideas peruanas en Santiago del Estero.

  1. Carta de Evar Mendez a Bernardo Canal Feijóo, Buenos Aires, 1944.
  2. Canal Feijóo, Bernardo (1922), Cita, en Sabat Ercasty, Carlos, Eglogas y poemas marinos, Colón, Montevideo, p.2.
  3. Carta de Tristán Marof a Bernardo Canal Feijóo, Buenos Aires, 1934.

 “Samuel Glusberg”7 y sus emprendimientos editoriales lograron articular un grupo americanista, que preparo la llegada de Waldo Frank, intelectual norteamericano que buscaba la unión americana, y de José Mariátegui, escritor peruano muy influyente en este grupo de escritores modernistas que militaron en el citado proyecto. Tanto las revistas Babel (1921-1928), como Vida literaria (1928-1932), reunió a Ezequiel Martínez Estrada, Horacio Quiroga, Luis Franco, Leopoldo Lugones, Alfonsina Storni, Arturo Capdevila, Alberto Gerchunoff, y José Ingenieros. “Bernardo Canal Feijóo”8 perteneció al grupo de Glusberg, lo que lo ubica como pasador de las ideas de este emprendimiento mariateguiano. En 1927 vino a Santiago Héctor Ruiz Díaz, pianista argentino, y difusor de la obra de José Mariátegui en Argentina, y perteneciente al grupo americanista de Samuel Glusberg. Por los lugares en donde dio conciertos, y el contacto que tuvo con el público, siempre acompañado por Manuel Gómez Carrillo, y Orestes Di Lullo, le permitió compartir varias veladas con los miembros de La Brasa. También llegó a Santiago “Arturo Capdevila”9  otro difusor de Mariátegui, con lo cual la red peruana se fortaleció en la provincia. Y a esta difusión del amauta en Santiago, se agregó Alfonsina Storni, quién estaba en gira por el norte, como todos los mariateguistas, que buscaron establecer nexos en las provincias con los grupos intelectuales locales. Storni acompañada por Ruiz Díaz, venían de visitar Jujuy, y Tucumán, provincias de la  red del amauta en el NOA. Ruiz Díaz, fue clave, pues fue el gran organizador de contactos para que los mariateguistas se movieran por las provincias con más relación con el mundo andino.

  1. Tarcus, Horacio (2009), Cartas de una hermandad, Emecé, Buenos Aires, p. 29.
  2. Leoni Pinto, Ramón (1997), Obra y pensamiento historiográfico de Bernardo Canal Feijóo, UNT-Barco editó, Tucumán, p. 146.

9, Tarcus, Horacio (2001), Mariátegui en la Argentina o las políticas culturales de Samuel Glusberg, El cielo por asalto, Buenos Aires, p. 235.

Díaz acompaño a Santiago a Horacio Rega Molina, un poeta mariateguiano, perteneciente al grupo de la revista Martín Fierro, y dieron recitales en Capital, y la Banda, lo que significa que de paso entraron en contacto con los intelectuales bandeños, un signo de la expansión de los americanistas de La Brasa. Rega Molina y Díaz, con el auspicio de los brasistas, dieron espectáculos en los colegios de la capital, con la intención llevar a los estudiantes el mensaje americanista. Esta presencia de los mariateguistas en Santiago del Estero estaba en relación con su gira por el norte, y con las políticas de Samuel Glusberg de traer a Mariátegui a la Argentina. En 1927 podemos observar dos rasgos en las políticas de La Brasa, la llegada de los Mariateguistas, que junto a los apristas, y la Unión latinoamericana, dieron  conferencias a estudiantes,  obreros, intelectuales, y docentes de la Banda, en la búsqueda por ampliar su público, y por otro lado la relación de La Brasa con grupos nativistas, que tuvieron nexos con la cultura andina. En 1928 vino nuevamente Héctor Ruiz Díaz, invitado por La Brasa, dio varios conciertos, y tuvo reuniones con los brasistas. Este militante mariateguiano venía del norte, especialmente de Tucumán, donde había establecido vínculos con los grupos amauta de la vecina provincia. En 1929 vino el pintor argentino Guillermo Buitrago Carillo, seguidor de Mariátegui, y estuvo acompañado por Luis Cuevas, un pintor tucumano amauta, quienes dieron una  exposición de sus pinturas con auspicio de La Brasa. Carrillo estuvo mucho tiempo en Bolivia y Perú, en esos países se cruzó con Héctor Ruiz Díaz, con el cual fueron amigos. Por lo que nos cuenta Carrillo, La Brasa, fue conocida en Tucumán, Jujuy, Salta, y el Perú. En 1929 la llegada de Waldo Frank, un importante aliado de Mariátegui en la Argentina, fue un acontecimiento crucial para los americanistas locales. Manuel Gómez Carrillo, estuvo entre sus seguidores, Frank visito Tucumán, Salta, y nuestra provincia, es decir la región donde era más fuerte la prédica americanista. Bernardo Canal Feijóo, lo acompaño en toda su estadía, y lo puso en contacto con los grupos de arte nativo, que Frank quiso conocer. Este declaro en un diario local “que solo en nuestra provincia encontró la nota de arte puro y de noble espiritualidad”10.

  1. Santiago, 4/11/29, p.3.

Algunas notas finales

Si hacemos un recuento de la formación de La Brasa, comenzó como un proyecto de reformistas, se núcleo de americanistas, y culmino impactando en diversos sectores sociales que se unieron a su empresa, desde docentes, periodistas, y estudiantes. Por lo tanto, el manifiesto, sus volantes, la revista, la unión a redes americanistas, la prensa, la editorial, y sus conferencias, fueron estrategias para la difusión de un mensaje americanista, que compitió con los otros grupos que ya existían en Santiago del Estero. Pero la obra de Canal Feijóo de unir al grupo a la red americanista nacional, nos ayuda a delinear mejor cual fue la política brasista. La tendencia de Canal de unirse a la conexión Amauta está muy presente en el epistolario de este, y de La Brasa.  Las cartas a “Félix Molina Tellez”11 (amauta de Rosario), y a “Valiente Moctezuma”12 (amauta en Buenos Aires), y la del grupo “Diógenes”13 a La Brasa, nos dan detalles de la venida de Waldo Frank a Santiago del Estero, y como Canal era considerado un compañero en la tarea de difundir a Mariátegui en el norte.

  1. Carta de Félix Molina Tellez a Bernardo Canal Feijóo, Rosario, 1940.
  2. Carta de Valiente Moctezuma a Bernardo Canal Feijóo, Buenos Aires 1937.
  3. Carta de Díógenes a La Brasa, La Plata, 1929.

Bibliografía

Guzmán, Daniel (2014), “La Brasa y la Reforma Universitaria 1925-1930”, en Carreras, Gustavo (Comp.), Historia de las ideas en Santiago del Estero en el siglo XX, Al Margen, La Plata, pp. 311-329.

Leoni Pinto, Ramón (1997), Obra y pensamiento historiográfico de Bernardo Canal Feijóo, UNT-Barco editó, Tucumán.

Martínez, Ana (2013), Cultura, sociedad y poder en la Argentina. La modernización periférica de Santiago del Estero, EDUNSE, Santiago del Estero.

Tarcus,Horacio (2001), Mariátegui en la Argentina o las políticas culturales de Samuel Glusberg, El cielo por asalto, Buenos Aires.

—————– (2009), Cartas de una hermandad, Emecé, Buenos Aires.

Tasso, Alberto (2014),Un caso de localismo globalizado. La Brasa de Santiago del Estero (1925-1950)”, Coloquio La Pampa, la Selva el Ande. ISES-UNT. 25 a 26 de Junio 2014, San Miguel de Tucumán, pp.1-16.


Fuentes

Diario Santiago (Santiago del Estero, 1929)

Epistolario de Bernardo Canal Feijóo  (1929.1944)