¿Qué impacto tiene el cambio climático en Santiago del Estero y el NOA?

1498
Por Ernesto Picco
Editor revista Trazos / Becario Conicet – Unse / Docente Ucse
ernesto_picco20@hotmail.com

Días pasados finalizó en Santiago el VI Encuentro Regional NOA de Cambio Climático, ocasión que da lugar para preguntarnos cuál es el impacto que actualmente tiene y el que puede llegar a tener este fenómeno en Santiago del Estero y la región. Hay que hacer una doble advertencia antes de dar la respuesta: primero, que el cambio climático no afecta a todos los grupos sociales por igual, y segundo, que debe ser pensado desde lo local a partir de su relación con lo global. A partir de allí, podemos advertir que el impacto se está dando y se da en aspectos diversos como la economía, la salud, la vivienda, etcétera.

Una de las características del cambio climático es el aumento los fenómenos extremos. Un ejemplo local son las inundaciones provocadas por el desborde del río Salado que tuvo lugar entre marzo y abril de este año, que afectaron a más de 8.000 pobladores al norte de la provincia, las cuales ocasionaron daños en sus viviendas, sus recursos y aumentaron los riesgos de salud en la zona. En el otro extremo están las importantes sequías: en 2009 se sufrió en Santiago la más fuerte en 70 años.

Podrá advertirse que sequías e inundaciones ha habido siempre, pero lo que ahora ocurre es que, con el impacto del cambio climático, estos fenómenos se vuelven más frecuentes y más intensos.

Decíamos que este problema no afecta a todos los grupos sociales por igual. Con las inundaciones, por ejemplo, las personas de menores recursos sufren por la destrucción de viviendas, o el incremento del riesgo de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue. Por su parte, el sector de la producción sufre con el impacto en el rendimiento de sus cosechas y el menor margen de previsibilidad ante los fenómenos meteorológicos y climáticos. Pero no hay duda, en esto, de que las personas más necesitadas, son las que más sufren los efectos del cambio climático.

En tanto, en ocasiones hay efectos secundarios que generan sorpresa. En marzo de este año, la ciudad capital sufrió una invasión de langostas que estuvo provocada por las migraciones de esta especie como consecuencia de las sucesivas sequías.

Las causas

A diferencia de otros problemas ambientales, los efectos del cambio climático en un lugar determinado no pueden ser solucionados localmente y de forma aislada. La solución es global. Por ejemplo, puede buscarse una solución al problema de la contaminación de la Cuenca Salí-Dulce mediante el entendimiento y las acciones llevadas a cabo por el Comité Interjurisdiccional de Cuenca, la Justicia y las ONGs, porque las causas son locales y los efectos son locales. En cambio, en lo que respecta al calentamiento global y sus múltiples consecuencias, las causas son globales y deben ser solucionadas mediante acuerdos internacionales.

Gran parte de la responsabilidad de este problema corre por cuenta de los países más desarrollados, que emiten mayor cantidad de gases de efecto invernadero a la atmósfera, al estar más desarrollados industrial y económicamente. Esto a su vez impacta con mayor gravedad en los países con menor nivel de desarrollo, que son más vulnerables a los fenómenos ambientales, económicos, sanitarios y sociales. Como ocurre con el impacto diferenciado según los grupos sociales, también los países más pobres son a la vez más vulnerables a los efectos del cambio climático.

En la actualidad, China emite el 23% de los gases de efecto invernadero a la atmósfera terrestre, seguido por Estados Unidos (19%) y Rusia (5%). Argentina ocupa el lugar 28, con un 0,6% de las emisiones.

En la Argentina, el 95% de los gases de invernadero se originan en las actividades de la producción industrial, agrícola y ganadera, y un 5% proviene de residuos y desechos. En este sentido, Santiago tiene una emisión mínima de gases efecto invernadero. De hecho, en el NOA, solamente la quema de caña de azúcar representa una fuente de emisión de gases relativamente significativa.

Aún así, parte del impacto más fuerte del cambio climático en Argentina, que es el aumento de las precipitaciones medias y anuales, se ha dado en el noroeste y centro del país.

Un último dato es ilustrativo, para comprender el efecto del cambio climático y su potencial avance: en las últimas dos décadas la temperatura promedio del país ha amentado en un grado; aún si hoy mismo se dejara de emitir gases de efecto invernadero, ese valor aumentará de 2 a 4 grados más en los próximos años.