Acerca de la libertad y el suicidio. Un recorrido por algunos humanistas de ayer y de hoy

452
Por Alicia Asfora
Psicóloga. Especializada en Terapia Sistémica y Comunicación Humana. Docente Ucse y Ucse DASS – aliasfora@hotmail.com

“La solución del problema de la vida está en la desaparición de este problema. (¿No es ésta la razón de que los hombres que han llegado a ver claro el sentido de la vida después de mucho dudar, no sepan decir en qué consiste este sentido?)”

L. Wittgenstein (1)

Los interrogantes

No me aparece acto más humano que el interrogarse por la Vida, por la Muerte y por el Sentido de la propia Existencia.
Voy a dejar fluir las ideas como aparecen. Los interrogantes que me surgen son los siguientes:

– “¿Es libre quien se suicida?”

-“¿Acaso busca liberarse quien decide acabar con su vida?”

-“¿Busca, acaso, despojarse de un pasado, una historia, su propia contingencia, para liberarse de lo que lo oprime y angustia?”

-“¿Es el SER, en su más íntimo diálogo quién se interroga en el momento de decidir; o es el ‘personaje’, la ‘máscara’, lo marcado por la historia, la cultura, los mandatos familiares, la no-esencia, su contingencia, su historicidad, lo que finalmente le da argumentos para acabar con su existencia?”

-¿Acaso en sus especulaciones, se convencerá que renunciando a su propia existencia, dejará atrás sus sufrimientos y, por fin, se unirá a Lo Divino encontrando la paz y la felicidad como anhelo de aquello que en su vida mundana no consiguió?”

Los planteos y las reflexiones

SARTRE plantea que el existencialismo es un humanismo (2) en tanto doctrina que hace posible la vida humana y deja una posibilidad de elección al hombre.

La libertad humana se manifiesta principalmente en situaciones límites, cuando existe una necesidad inmediata de asumirla.

Para Sartre, el hombre sin libertad vive pero no existe.

El ser en si sin conciencia no es libre, pero el ser-para-sí es esencialmente libre porque puede escapar del determinismo del ser en sí.

WITTGENSTEIN, en una proposición metalógica que describe aquello mismo de lo que trata, plantea-desde lo que interpreto- sobre el sentido de la vida a través de interrogarse: ¿Qué sé sobre Dios y la finalidad de la vida? Sé que el mundo existe. Que estoy situado en él como mi ojo en su campo visual. Que hay en él algo problemático que llamamos Su Sentido. Que el sentido no radica en él, sino fuera de él. Que la Vida es el mundo. Que mi voluntad penetra el mundo. Que mi voluntad es buena o mala. Que bueno y malo dependen, por tanto, de algún modo del sentido de la vida. Que podemos llamar Dios al sentido de la vida, esto es, al sentido del mundo. No puedo orientar los acontecimientos del mundo de acuerdo con mi voluntad, sino que soy totalmente impotente. Sólo renunciando a influir sobre los acontecimientos del mundo, podré independizarme de él –y, en cierto sentido, dominarlo. Sólo hay dos divinidades: el Mundo y mi Yo independiente.

Honestamente, desconozco las especulaciones filosóficas, si las hay, de un suicida; pero, arriesgo una respuesta a lo que mi razón me interroga, desde una lógica mundana, también desde mis creencias.

Asumo una postura y digo: No. No creo que el hombre pueda llegar a liberarse quitándose la vida. Por el contrario, creo que está condenado, como en el Mito de Sísifo de Camus, a repetir por la eternidad su último acto conciente y voluntario, tal es, el acto de acabar libre y voluntariamente con su existencia. (3)

Me baso en esta afirmación en el hecho de que no hay Derecho Positivo ni Derecho Natural que juzgue el crimen de quién es asesino de sí mismo.

Es el hombre, actor de su acto, quién se juzga y se condena cuando comete crimen contra sí mismo. Su congénere no lo puede juzgar, tampoco se conoce que haya un Juicio Final para el suicida.

Habrá quienes, frente a este planteo, aduzcan, con lógica razón, que, justamente, quién decide quitarse la vida puede que no goce de libertad absoluta y que llevado por las propias circunstancias adversas “no tiene otra salida”. Desde ya, me adelanto a confrontar que no estoy de acuerdo.

Para Sartre, la libertad pertenece al ser consciente, no es una propiedad natural, no pertenece a la esencia humana, porque el hombre primero existe y después es.

El hombre se hace a si mismo, su vida va por un sendero que puede cambiar ya que lo que llegue a ser dependerá de él mismo, de sus propias decisiones.

No existe la naturaleza humana, el ser humano es un ser-para-sí que proyecta sus propias metas y se esfuerza por alcanzarlas.

Reconoce que todas las metas tienen obstáculos pero depende de cada uno creer que son trabas superables en el ejercicio de la libertad o impedimentos imposibles de salvar. Los obstáculos aparecen en las metas que son incompatibles con el ideal que se ha proyectado, cuya importancia uno mismo ha elegido adjudicarle.

Si me dejo llevar por estas inclinaciones es porque he elegido yo mismo enfrentarme con obstáculos imposibles de superar. Quiere decir que cuando elijo, estoy eligiendo la meta y también los obstáculos.

En el ámbito del amor es lo mismo, si elijo dejarme llevar por inclinaciones que no me convienen también estoy eligiendo el sufrimiento que conllevan.

ALBERT CAMUS se sirve del Mito de Sísifo para elaborar su teoría del absurdo. El autor inicia el relato contando brevemente el mito y posteriormente afirma que “Sísifo es el héroe absurdo, por haber desafiado a los Dioses, por estar sometido a una tarea inútil y por ser consciente de ello. Es en este último aspecto del que Camus se interesa especialmente ya que en el texto expone: “Veo cómo este hombre baja con paso dificultoso pero regular hacia el tormento que no tendrá final. Esta hora, que es como una respiración y que vuelve tan seguramente como su desgracia, es la hora de la conciencia. En cada uno de los instantes en que abandona las cumbres y se hunde despacio hacia la madriguera de los dioses, es superior a su destino. Es más fuerte que su roca”. En primer lugar, el autor afirma que si el mito acontece trágico es porque su protagonista es consciente de que lo que lleva a cabo es una tarea inútil, puesto que por muchas veces que se esfuerce en empujar la roca hasta llegar a la cumbre de la montaña, esta volverá a rodar hasta el regazo de la cumbre y la intensa labor no habrá servido para nada.

La narración de Camus, no es sólo una reflexión general sobre si la vida vale la pena o no ser vivida, presenta una crítica sobre la vida del proletariado de la época, a partir de la segunda mitad del siglo XX. Se refiere a Sísifo como el “proletario de los dioses” y expresa que “el obrero actual trabaja todos los días de su vida en las mismas tareas, y este destino no es menos absurdo. Pero no es trágico sino en los raros momentos en que acontece consciente”.

Podemos observar en este fragmento la influencia de la ideología marxista en Camus. El autor describe la alienación que sufren los trabajadores de las fábricas al producir objetos de manera mecánica a cambio de unos sueldos miserables, pero afirma que esta tarea sólo acontece absurda cuando el obrero se da cuenta que su labor no le aporta nada a él mismo. Es en este instante, en el momento en qué Sísifo vuelve al regazo de la montaña para encontrarse de nuevo con la roca, es cuando toma conciencia de su situación y acontece verdaderamente libre.

Se podría pensar que el ser humano, a diferencia del resto de los animales, posee razón para interpretar sus propias experiencias, voluntad para llevar a cabo actos concientes y ejerce libertad para decidir sobre su propia vida, una vez que ha tomado conciencia de su propia existencia como SER en el mundo. Desde este punto de vista, se podría decir, según NIETZSCHE, que el conocimiento que me dan los sentidos es contingente y particular, es decir, no tienen rango de universalidad porque son hechos cambiantes. Sólo la razón me puede dar la idea de SER como universal.

Nos diferenciamos de los animales en que tenemos pasado, historia –diría Nietzsche. No basta con la memoria que, en definitiva, también le podríamos adjudicar a los animales; la diferencia es que los hombres interpretamos ‘esa’ historia, nos anclamos en ella y nos cuesta trascenderla. Los animales aprenden por ensayo y error y su ‘memoria’ está asimilada a su respectivo aprendizaje, no hay interpretación, simplemente: acción-reacción-aprendizaje. De última, se podría decir, que con una rectificación en el estímulo adecuado, la situación “traumática” por la que puede estar atravesando, se resuelve rápidamente y un nuevo aprendizaje ‘trasciende’ ese pasado. Para Nietzsche los otros animales son felices y dichosos. ¿Por qué el hombre no? Responde el filólogo: “…el animal vive en una suerte de presente eterno a diferencia del hombre que no puede desprenderse del pasado…, no podemos olvidar, por eso somos infelices.”

Por el contrario, en el ser humano, si los sucesos fueron interpretados “traumáticos”, se repiten en la memoria y cuesta trascenderlos. Si bien poseemos el ‘don’ de la creatividad, propiamente humana, no siempre la usamos para trascender lo histórico determinante, para lograr la felicidad.

NIETZSCHE define la VIDA como una potencialidad y plantea que si la historia no sirve para la vida, es un artículo de lujo. Hace una crítica al historicismo, sobre todo al historicismo representado por Hegel, quien plantea la historia como un valor exacerbado. Nietzsche plantea: “Lo superfluo es enemigo de lo necesario”. Y agrega que la historia tiene que ver con la VIDA en tres aspectos:

1. Con el SER VIVO activo que crea cosas.

2. Con el HOMBRE que conserva lo que ha creado y venera lo que crea.

3. Con el HOMBRE que sufre y necesita LIBERARSE.

GIOVANNI PICO DE LA MIRANDOLA plantea que el hombre no tiene una naturaleza dada, sino que se define por sus propias acciones. No hay ‘natural’ en el hombre, sino más bien cultural, social, convencional. Aun así, según Pico, “El HOMBRE es un gran milagro.” “Es el soberano artífice de sí mismo.” Sin estrechez alguna, se autodeterminará (auto-nomos).

Nacemos con la condición de SER “lo que queremos”, sin embargo, esta condición parece resultarnos insostenible ya que para planificar nuestra naturaleza humana, debemos forjarla mediante un estilo de vida en un mundo cerrado, predeterminado y jerarquizado.

Nietzsche apela al concepto de “fuerza plástica” como ‘salida’ a la posibilidad de ser feliz aceptando que, si bien es casi imposible olvidar, un hombre, una cultura, un pueblo, pueden vivir felizmente utilizando la fuerza plástica que es la posibilidad de olvidar ciertas cuestiones. “Un exceso de historia aniquila al hombre”. El trabajo sería, apropiarse totalmente del pasado y hacerlo presente. Que el pasado no nos condicione. No hay una naturaleza humana dada, el hombre deviene, se hace a sí mismo, de esta manera la VIDA aparece definida como potencialidad.

Aquí coincide, a mi parecer con el concepto de LIBERTAD de Giovanni Pico de la Mirandola, quien plantea que a diferencia de los demás seres, el hombre es el único que tiene la LIBERTAD de forjar una vida digna o indigna. En definitiva, de definir por cómo vivir su propia existencia.

Las conclusiones

Según entiendo, la LIBERTAD se ejerce una sola vez en la vida y es cuando nos toca decidir concientemente por la Vida o por la Muerte. Es una vocación, un llamado a la Vida o a la Muerte y en función de esta única decisión Libre y Voluntaria, ejercemos o llevamos a cabo nuestra existencia: Pulsión de Vida (Eros) y pulsión de Muerte (Thanatos), según Freud. El devenir de la existencia humana transita sobre elecciones secundarias que responden a la elección primaria, a la decisión conciente y libre, la única y última vez que uso mi LIBRE ALBEDRÍO para responder si acepto VIVIR con “vocación por la vida” o con “vocación por la muerte”.

Luego, el tránsito de mi existencia a través de la unidad indisoluble VIDA-MUERTE dependerá de mi elección con sus correspondientes efectos respecto de mis actos: paz, armonía, felicidad o desasosiego, sufrimiento, infelicidad, sea cual fuera la contingencia que me toque vivir.

Por su parte Sartre nos aporta: “El ideal de un hombre se puede ver en sus acciones. El haber sido vencido por una pasión o por una emoción como el miedo, es un modo de elegir, una forma relativamente irreflexiva de reaccionar frente a determinados estímulos.”

No entro en choque con las posturas sociales, culturales, de entorno ni de contexto que, acaso, puedan llegar a influir, para algunos, en tal decisión trascendental.

Planteo que, aun la contingencia social, cultural, de contexto o entorno más cruel e insoportable para el hombre, puede llegar a ser confrontada por él mismo, siempre y cuando se haya elegido libremente por la Vida, con “vocación por la vida”, apelando a todos los recursos que como seres humanos tenemos: la razón, la intuición, los sentimientos; dando, entonces, sentido a lo contingente y buscando trascenderlo con la aceptación.

Los ensayos de Camus mencionan a Edipo, de Sófocles, y el Kírilov, de Dostoievski, que son dos personajes de la tragedia clásica, para ejemplificar su concepción del absurdo atada a la conciencia. Por otra parte, afirma que “la felicidad y el absurdo son dos hijos de la misma tierra” y expresa la necesidad de que cada individuo asuma aquello que le ha tocado vivir y lo acepte de la mejor manera posible para poder ser feliz.

Cuando SIGMUND FREUD (4) plantea la regla fundamental del método psicoanalítico: “hacer conciente lo inconsciente”, nos está invitando a bucear en lo más profundo de lo histórico para hacerlo ‘palabra’ y reemplazarlas por aquellas que nos brinden sosiego al alma; para olvidar, trascendiéndolo.


Notas

1 – Wittgenstein, Ludwig: Tractatus Lógico-Philosophicus (6.521)

2 – EL EXISTENCIALISMO ES UN HUMANISMO es en origen el resumen de una conferencia que Sartre pronunció el 29 de octubre de 1945 en el club Maintenant [“Ahora”], creado por Marc Beigbeder y Jacques Calmy, con el añadido de algunos momentos de la discusión que la siguió, en que se perfilan diversos temas.

3 – Albert Camus se inspira en el mito griego de Sísifo para elaborar un ensayo sobre el valor de la vida humana y sobre el suicidio como alternativa a la propia existencia. El concepto principal del texto es el absurdo que se esconde en la trayectoria vital de todos los seres humanos y como ésta toma forma en la conciencia de los individuos y se convierte en una fuerza letal. Camus es conocido como “el filósofo del absurdo”, puesto que trata este tema en varias obras, como es el caso de “El extranjero” (1942), las obras teatrales denominadas “Caligula” (1944) y “El malentendido” (1944), y el ensayo “Le mythe de Sisyphe” (1942). Homero se refiere a este personaje como el hombre más astuto de la tierra, puesto que consiguió liberarse de la muerte con un juego de astucia. En la Odisea, Ulises hace referencia al tormento de Sísifo de esta manera: “También vi que Sísifo soportaba un tormento pesadísimo. Sostenía una piedra enorme con los dos brazos y, haciendo fuerza con las manos y los pies, la empujaba hasta arriba de un cerro, pero cuando estaba a punto de superar la cumbre, una fuerza se la hacía recular, y acto seguido la piedra obstinada rodaba hasta abajo. Entonces la volvía a empujar tensando los músculos. El sudor le manaba de sus miembros y el polvo se le levantaba encima de la cabeza” (Homero. “La Odisea”. XI. 593-600).

4 – Obras Completas. Ed. Amorrortus.


Bibliografía

Pucciarelli, Eugenio: “Los rostros del Humanismo” Fundación Banco de Boston, Arg., 1987.

Pico Della Mirandola: “El Discurso sobre la Dignidad Humana” (http://www.temakel.com/texmitpicoelamirandola.htm)

Marx, Karl: “Manuscritos Económicos y Filosóficos de 1844” [Primer Manuscrito]http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/manuscritos/man1.htm

Marx, Karl: “Manuscritos Económicos y Filosóficos de 1844” [Segundo Manuscrito]http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/manuscritos/man2.htm

Nietzsche, Frederick: “Sobre las ventajas e inconvenientes de los estudios históricos sobre la vida”. http://www.nietzscheana.com.ar/sobre_la_utilidad.htm

Heidegger, Martin: “Carta sobre el Humanismo” (Trad. de Helena Cortés y Arturo Leyte), publicada por Alianza Editorial, Madrid, 2000.

Sartre, Jean Paul: “El Existencialismo es un Humanismo”http://www.alcoberro.info/planes/sartre3.htm

Sartre, Jean Paul: “El Ser y la Nada” http://es.scribd.com/doc/3194947/JeanPaul-Sartre-EL-SER-Y-LA-Nada

Camus, Albert: “El Mito de Sísifo” http://alexchrojo.blogspot.com/2005/03/el-mito-de-ssifo-camus-y-el-sin.html

Sloterdijk, Peter: “Reglas para el Parque Humano. Una respuesta a la “Carta sobre el Humanismo”” (Conferencia pronunciada en Baviera en Julio de 1999)